Un poco de historia del Carnet de la Patria

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Carnet de la patria: En 1999, después de asumir la presidencia, Hugo Chávez buscó ayudar a los venezolanos sin acceso a los servicios básicos, y en los años posteriores más ciudadanos recibieron documentación, pero como señala un informe del Ministerio de Justicia en 2007, las cédulas de identidad eran frágiles y fáciles de falsificar. El informe recomendó una nueva tarjeta habilitada para usar un microchip que sería más difícil de falsificar, pero no se realizaron avances en la iniciativa.

Después de su primera derrota electoral en el referéndum constitucional de 2007 y la caída de los precios del petróleo, Chávez se esforzó para continuar la documentación de su base de apoyo y envió a Shenzhen, en China, a Anthony Daquin, el principal asesor de seguridad de la información del Ministerio de Justicia. Daquin conocieron en el viaje las «tarjetas inteligentes de ciudadanos» desarrolladas por la compañía ZTE y que forman parte de el «Sistema de Crédito Social» de China, que califican a las personas según su comportamiento, incluida su solvencia financiera y la actividad política; el buen comportamiento puede hacer que los ciudadanos obtengan descuentos en servicios públicos o préstamos, mientras que de lo contrario se les puede prohibir usar el transporte público o que sus hijos no puedan ingresar a las mejores escuelas.

Ayuda de cuba para la creación del carnet de la patria

Carnet de la patria

Después del viaje, el gobierno venezolano le pidió ayuda a Cuba para crear tarjetas de identificación por radiofrecuencia (RFID) una tecnología que permite rastrear la ubicación y datos a través de ondas de radio, y en junio de 2008, Venezuela acordó pagarle a una empresa estatal cubana 172 millones de dólares para desarrollar seis millones de tarjetas para el carnet de la patria. Para 2009, Daquin comenzó a inquietarse por el potencial del programa del carnet para cometer abusos en la privacidad de las personas y expresó sus preocupaciones ante funcionarios del gobierno, incluyendo al Ministro de Defensa Vladimir Padrino López. El 12 de noviembre, seis oficiales armados de la agencia nacional de inteligencia, la DISIP, lo secuestraron en Caracas y lo obligaron conducir hasta Guatire, lo golpearon con pistolas, le sacaron varios dientes y le exigieron 100.000 dólares por su liberación. Daquin le pagó a los hombres y reservó un vuelo para él y su familia a Estados Unidos. Después de la huida de Daquin, el contrato con Cuba no avanzó.

En 2016, durante la presidencia de Nicolás Maduro y con el encrudecimiento de la crisis económica en Venezuela, en 2016 el gobierno lanzó el programa de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), un programa para distribuir paquetes de alimentos subsidiados, y contrató Soltein SA de CV, una compañía con sede en México, para diseñar una plataforma en línea para rastrear los paquetes que se convertiría en el comienzo de la base de datos usada para el sistema del Carnet de la Patria. Queriendo recabar más información sobre los beneficiarios, el gobierno nacional pidió a la compañía ZTE ayuda para desarrollar códigos QR; el gobierno había desestimado la tecnología RFID por ser demasiado costosa. ZTE desarrolló los códigos a un costo menor de 3 dólares por cuenta y el gobierno venezolano imprimió las tarjetas, vinculándolas a la base de datos de Soltein.




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